Para que esperar el cambio de tiempo cuando eres tú quien gobierna las estaciones... Porque viéndote caminar erguida y de tacón pronosticas el más inolvidable estío...
Fue el atravesar esas noches donde la memoria falla para tan solo poderte recetar la mejor manera de cincelar las fobias aliviar los temores abriendo lentamente calmadas sendas... Y cuando llegue el momento de plena serenidad oir el sonido de tus pasos... Desde ya (te) estaré esperando.
Hay que ponernos serios. Contra lo que pudiera pensarse, aquí habrá de todo y en la dosis exacta... Quien quiera dejar sus comentarios, no habrá censura. Eso si, abstenerse fanáticos del triple X, porque para eso tienen mi correo.
Ávidos lectores, llegaron a la región de lo ignoto.